Imaginarse trabajar desde casa, es un impedimento, si me lo dices a mi, pero no lo es, si ponemos en contexto el trabajo a realizar y las personas implicadas, hay un cierto placer pusilánime en ir de la cama a la cafetera, de la cama al escritorio, de la cama a la tele, hay una especie de culpa capitalista y católica de lograr hacer que las cosas giren y rueden y uno, solo darse cuenta de que eres parte de la cuenta que gira y ya no se preocupa de sus gastos, de su dinero, de su itinerario, en esa solitaria rutina de ir a cagar y comer, nada más que dormir por el placer de hacerlo, con la sola preocupación de que se vaya la luz, si es que esta nublado, pero recuperarla si esta soleado, gracias a las celdas solares ultramax que compraste hace muchos años, y los cuales aun funcionan como por milagro, gracias al cableado que lograste instalar después de muchas pruebas y errores, y que lograron dar la capacidad para alimentar el refrigerador donde metes tus conservas y la caza de la noche, donde se agolpan los aromas cuando el sistema falla.
jueves, 5 de septiembre de 2024
Apocalipsis
El bunker bajo tierra retumbaba cada vez que una bomba caía, el cielo a veces daba muestras de que los drones estaban más palaciegos que de costumbre, cuando se desmoronaba el cielorraso, hace años que no se recibía una emisión de radio que no fuera esa constante notificación de fuera de línea, ya hacen diez años desde la última emisión de radio, de internet, pues, casi lo mismo, de no ser que pudiste habilitar y actualizar tus equipos desde la última vez que el internet era libre, que lo podías tomar, casi casi del aire, ahora, todo esta hiperconectado, las redes eléctricas actuaban como espías silenciosas, demarcando con sus espectros electromagnéticos sus alrededores, los que no querían estar dentro de la grid, tenían que salirse de las grandes ciudades, donde ya todos tenían un chip integrado al cuello, que los hacía parte de este nuevo subsistema de vigilancia y control que tomo los gobiernos de todos los países que formaban parte de los acuerdos de París del 2030, esas fechas eran caóticas, las bolsas mercantiles del mundo entero colapsaron y todo se fue a la mierda muy rápido, algunas comunidades pelearon hasta el cansancio, o hasta que el hambre y la pobreza los redujo, la última plaga de la humanidad estaba en nuestras manos, los teléfonos inteligentes eran nuestros trazadores, y pocos eran los que no sucumbieron ante este nuevo apocalipsis.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Cartas
A quien le gusta escribir. Pense en dedicarte algunas lineas, después de todo, sabemos perfectamente que somos dos extraños, no es raro pues...
-
A quien le gusta escribir. Pense en dedicarte algunas lineas, después de todo, sabemos perfectamente que somos dos extraños, no es raro pues...
-
Entonces hemos vuelto, de nuevo a la novedad innata de la escritura sin papel, donde las ideas que se vuelven vaporosas, como los tamales, s...
-
Es curioso como toman forma las ideas, hasta no verlas plasmadas en un lienzo en blanco podemos acceder a su tenebroso territorio, las ideas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Privado, no comentes de mas...