Te encontré, entre miles de fotografías, cuando aún siendo un bebe recién nacido, querías flotar en medio de la nube de almohadas, cuando tu recién lavada cabecita se alzaba luchando contra un fuerza de gravitación que nos evita asumir posiciones antidepresivas.Y así, luchando y sonriendo como un reflejo, asirse en las almohadas te ayudaban a mirar a ese individuo detrás de la lente que se quería hacer llamar tu padre.
Me gusta ver tus fotos cuando pequeño y del tipo que era yo cuando te sonreías y terminando de comer, te acurrucabas en mi pecho durmiendo placido y satisfecho.
Ahora han pasado algunos años desde estas fotos, y todavía siento tu respiración ligeramente entrecortada en mi caminar.

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