No romantices al maestro, no por ser el que da la clase y llega temprano al aula, no por su ética o por su integridad, no romantices su sufrimiento, dar clase es lo último que desea, ser un ejemplo es una carga muy pesada, no romantices el dolor que hay detrás de sus penas diarias, de su devenir anquilosado por miles de horas trabajadas y sin remunerar, por el tiempo, que para el se convierten en hilos de plata, en sus ojos cansados y abrumados por las tareas administrativas, no romantices al dolor que existe bajo su andar pausado, en excesiva revisión de sus huellas, de las noches en vela que pasa cuando las evaluaciones están cercanas, de las horas que en casa lo extrañan y lo desean, no romantices su apego a la norma, la cual solo es valida en esas cuatro paredes que se llaman aula, no romantices su cariño por la detección de tus errores, los cuales son más arduos de buscar cuando solo trata de limar la piedra, no romantices el valor que tiene cuando reta al inhumano, al ignorante, al impulsivo, al agresivo, al violento, no romantices su sacrificio, hazle un favor y simplemente pasa por su lado, sin mirarlo, sin tocarlo, solo déjalo seguir ese camino que elige para sufrir y para decepcionarse, déjalo que se hunda en sus libros, en la absorta contemplación de las hojas cuando crecen, tratando de explicarse en esta ocasión que es lo que hizo mal, déjalo a su suerte, morir lentamente en las penurias y vorágine de un sistema que ya lo ha abandonado, y triste, entre una burocracia envolvente, asfixiante; deja que se pudra entre los escritorios roídos de una escuela abandonada y saqueada por miles de niños que nunca vuelven, déjalo que se quiebre como cuando quebraste la ventana de tu escuela y huiste, porque la vida te ofreció algo más y juraste nunca más volver a pisar esa losa, a mirar esos libros, a esforzarte por ese maestro, déjalo ahí, como esos sueños que has dejado de tener.
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A quien le gusta escribir. Pense en dedicarte algunas lineas, después de todo, sabemos perfectamente que somos dos extraños, no es raro pues...
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